BREVE HISTORIA DE CANTABRIA
Cantabria está situada en el centro del litoral Norte de España y sus 200 kmts. de costa están en su totalidad bañados por el Mar Cantábrico. La superficie total es de unos 5.300 kmts cuadrados. Linda al Oeste con Asturias, al Sur con León, Palencia y Burgos y al Este con Vizcaya, provincia en la que existe un pequeño enclave, Villaverde de Trucios de 20 kmts. cuadrados y unos 500 habitantes y que tambien pertenece a Cantabria. Su población es de unos 530.000 habitantes, repartidos en 102 municipios, y su capital es Santander, situada aproximadamente en el centro de la franja costera.
Ya en tiempos de la prehistoria Cantabria estaba habitada, y había desarrollado su cultura, así lo atestiguan las abundantes cuevas con pinturas rupestres que existen en la región. El ejemplo más conocido mundialmente es el de Altamira, llamada "La capilla sixtina del arte rupestre" que se encuentra a pocos kilómetros de Santillana del Mar. Existen en otros puntos de la región distintas cuevas dignas de admiración: en Puente Viesgo, Ramales, Hornos de Peña y otros.
Los
cántabros, pueblo guerrero por antonomasia, mostraron su valor
contra la conquista romana. Durante diez años, lucharon contra el
acoso romano, y fue gracias al abrupto relieve, el sistema de "guerrillas"
empleado ya por este pueblo, y su valor y empeño, como detuvieron
el avance romano durante ese tiempo. Existen aún vestigios de la época
romana de Julióbrica (junto a Reinosa), restos de lo que fue una
importante población de entonces. Fue por otro lado también
imposible la penetración árabe en esta tierra, lo que la
convirtió en refugio de cristianos. En el siglo IX, según
avanzaba la expulsión de los árabes de España, se
produjo una emigración de los pobladores de los montes cántabros
hacia el Sur. Estos emigrantes, que se dieron en llamar Foramontaneos,
llevaron consigo su cultura y también su idioma, que se derivaba
del latin, y que dio origen con el tiempo al castellano.
En esta época y hasta el siglo XVII, la capital de la región fue Santillana del Mar, original localidad que aún guarda parte de la historia, antigüedad y costumbres de la región, y obligada visita por su paso en el camino de Santiago.
Cantabria ha poseído desde tiempos inmemoriables una tradición marinera enormemente destacada. De sus fundiciones salieron la mayoria de las piezas de artillería que armaron los buques de la marina; y en sus astilleros se armaron hasta el 40 % de las mejores embarcaciones que pertenecieron a la "Armada Invencible", y que más tarde partieron hacia la reconquista de Sevilla, ó tierras nuevas y viejas, conocidas y extrañas, bien a batallar o en busca de fortuna; así como los marineros que partieron con Cristobal Colón, ó el cartógrafo Juan de la Cosa que aún permanece en el recuerdo y en la historia.
Son capitulo aparte los "indianos" cántabros que emigraron a países americanos y que gracias a sus especiales condiciones de trabajo dieron como fruto a su regresar a la capital de la montaña las fortunas con las que construyeron orgullosos edificios y casonas; las cuales no hay que confundir con otras casas-palacio, levantadas por importantes familias de abolengo, abundantes en la región; y es que no hay que olvidar que Cantabria destacó siempre por su gran calidad de hidalgos y todo tipo de nobles que estamparon sus escudos durante siglos en sus construcciones familiares. Hoy, ambos estilos y todas ellas son un importante patrimonio de la región, y el visitante que aquí acude puede comprobarlo.